Hasta cuándo México dejará de ser la nación de la cual muchos países se jactan de hacer mofa, hasta cuándo dejaremos de echarnos los unos a los otros, hasta cuándo los políticos entenderán que están aquí para rendirnos cuentas a nosotros los ciudadanos, hasta cuándo empezaremos a ver cambio en la manera de pensar del mexicano mediocre, hasta cuándo el tema de la inseguridad dejará de ser el rompehielos en cualquier conversación que realicemos, hasta cuándo será que México saldrá adelante?
Ante la actualidad he llegado a preguntarme si lo que estamos viviendo es realidad o ficción y es que no parece ser cierto lo que estamos sufriendo, desgraciadamente esto podría considerarse como una broma de mal gusto o un cuento que alguien está manipulando para cada vez hacerlo más tétrico y tenebroso..
Manteniendo una de las recurrentes y muy seguidas platicas familiares sobre la inseguridad (tema del cual estoy seguro que usted, querido lector, también estará conversando día a día con sus familiares y amigos), se comentaba del brusco crecimiento en manera exponencial que la inseguridad ha registrado en los recientes años, y con esto salió a relucir la típica expresión: “Es que hace un año la situación no estaba como está ahorita”, pero si mal no recuerdo hace un año utilizábamos la misma expresión para referirnos al año anterior: “Hace un año, la realidad era diferente” y si nos vamos para atrás, probablemente sigamos manteniendo la misma frase por años… Lo preocupante aquí no es la cantidad de años que llevemos diciendo dicha frase, lo preocupante es por cuantos años lo seguiremos diciendo…
Personas decapitadas pasaron de ser algo inusual a algo ordinario, hoy no basta con matar a sangre fría, lo de hoy es demostrar quién manda en la ciudad, lo de hoy es manifestarle a la población la razón por la cual debe de tener miedo hasta de quienes deberían de protegernos, lo de hoy desgraciadamente es lo más enfermo que se ha vivido en la historia de esta ciudad.
Sería ridículo decir que es culpa es del partido que está en la gubernatura o en la presidencia, señores esto ya no es de partidos, ese juego de que un partido es mejor que el otro, dejo de tener sentido hace años, hoy estamos hablando de falta compromiso y liderazgo en las instituciones y en las personas que las dirigen.
Recuerdo que hace años, el crimen organizado tocaba a las personas cercanas a nuestros familiares, es decir: “al primo de mi primo”, “al tio del amigo de mi hermano”, “a la mama de la amiga de la vecina” y hoy la realidad es otra, hoy podemos hablar de personas afectadas no solo en familiares directos, sino hasta en primera persona.
Yo confío en México y confío en mi gente, pero día a día me pregunto en mi interior… ¿Hasta cuándo seguiremos destruyéndonos entre los mexicanos?
Entre el crimen organizado y el gobierno desorganizado, desgraciadamente podemos ver quien lleva la delantera.
Hoy nos tocó hablar de la inseguridad, pero el problema aquí es: ¿Hasta cuándo dejará de convertirse en el tema de conversación del país?
Estimado lector, le deseo que tenga una excelente semana...
Ricardo Guerra
Como tu lo comentas, la violencia se ha hecho tema de conversacion no solo en la familia sino en cualquier lugar, la violencia se agravo en el paso de los años no solo por la actitud corrupta de nuestro gobierno si no por la cooperacion de nosotros en esos actos, en la falta de etica en nuestras decisiones, podemos ampliar los multiples factores que desencadenaron el Mexico en el cual vivimos hoy lleno de violencia y miedo. Espero que dentro de esas conversaciones haya una parte en la cual diganmos que acciones tomaremos para ayudar a que esto cambie.
ResponderEliminarPor ultimo te felicito Guerra por este texto que se que mas de uno quisiera hacer y por falta de conviccion se limita a dejarlo en la memoria.
Un abrazo
Fíjate que la otra vez escuché algo interesante, que la inseguridad siempre ha estado igual, que siempre han habido matanzas y decapitados y todo eso. Ante esto pensé que quizá el problema no son estos crímenes, sino que la paranoia (perturbación mental fijada en una idea o en un orden de ideas) sobre el tema se contagia.
ResponderEliminar¿Entonces cómo frenarla?
Pienso igual que tú que no nos queda de otra más que creer en nuestro país y su potencial, y así quizá contagiemos esta nueva mentalidad.